Quizá es el más extraño y espectacular de los fenómenos meteorológicos.

El relámpago del Catatumbo es un fenómeno natural que produce abundantes tormentas eléctricas sobre el río Catatumbo, cerca de Maracaibo. Este fenómeno se puede contemplar de abril a noviembre, desde el atardecer hasta la madrugada, durante 240 noches al año. Debido a su frecuencia y brillo, visible desde cientos de kilómetros de distancia, es también conocido como “Faro de Maracaibo”.

Esta maravilla de la naturaleza se caracteriza por la aparición de relámpagos de forma continua y casi silente debido a los cientos de kilómetros que se precisan para observar el fenómeno. Su origen está en la particular orografía del lugar. El viento caliente y húmedo del nordeste es forzado a elevarse por la Cordillera de Mérida, dónde se encuentra con el aire frío de los Andes, dando lugar a la formación de cumulonimbos, que son nubes de desarrollo vertical indispensables para la formación de tormentas. Esto, unido al metano que sube de los depósitos del lago y que se concentra en las nubes debilitando el aislamiento, forma las descargas eléctricas de entre 2 y 10 kilómetros de altura tan características de la zona.

Las tormentas eléctricas generan una gran cantidad de ozono y el Catatumbo registra la mayor concentración de descargas eléctricas del planeta, tal y como certifica la Organización Guinness desde el 28 de enero de 2014, pero es muy poco probable que este ozono ascienda a la estratosfera y regenere la capa de ozono.

En España, a mucha menor escala, encontramos la Sierra del Rayo, ubicada en Teruel, que cuenta con medias anuales de más de 35 días de tormenta, llegando hasta los 50 días en los años en los que las condiciones han sido favorables para su formación.